Estrategia en Instituciones Públicas

Martes, 1 Julio 2014

¿Cree usted que es lo mismo dirigir una gran empresa o dirigir un país? Muchos afirman que es lo mismo o que es muy parecido. En esta época de predominio de la visión empresarial en muchos asuntos del devenir social, es preocupante notar cómo muchos gerentes y líderes de entidades públicas, muchos políticos y no pocos académicos y consultores consideran que la estrategia de gobiernos e instituciones públicas puede formularse y ejecutarse siguiendo un proceso similar al utilizado en el sector privado1. Creo que esa visión empresarial privada es errónea y puede causar grave daño al interés público. Más aún, se llega en casos extremos a afirmar que la tarea del Presidente de la República es como la de un gerente o un presidente de una empresa privada muy grande (CEO son las siglas utilizadas en inglés, por Chief Executive Officer, o Jefe Ejecutivo), y nada hay más alejado de la verdad. Esta privatización del pensamiento sobre asuntos públicos es hoy en día muy común y surge de un entendimiento superficial e incompleto de la tarea de las entidades públicas y de sus líderes. También se ha llegado a afirmar, por ejemplo, que una entidad pública debe manejar sus relaciones con las personas externas involucradas con las actividades de la entidad como si fuesen clientes. De nuevo esta es una simplificación atroz, que surje del desconocimiento de lo que significa una entidad pública.2 Este artículo trata de impulsar el debate sobre estos temas y por esa vía contribuir al mejoramiento de las entidades públicas y de la forma en que son dirigidas.