Nueva York, Estados Unidos, 18 de julio.- Los desafíos para enfrentar la pobreza no son exclusivos de un grupo o categoría de países, de manera que tanto los países en desarrollo como los desarrollados deben esforzarse por alcanzar los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible, que son comunes a todos, manifestó este martes el Secretario Coordinador General de Gobierno, Jorge Ramón Hernández Alcerro, en la Organización de Naciones Unidas (ONU), con sede en Nueva York.

El alto funcionario representó al Gobierno de Honduras en el seno del Foro Político de Alto Nivel de Naciones Unidas para el Seguimiento y Examen del Programa 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS), en el cual este martes fue uno de sus panelistas.

La asamblea del Foro se encuentra reunida en Nueva York, 10 al 19 de julio del corriente, con el propósito de dar seguimiento a la revisión de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En su alocución Hernández Alcerro recordó que hace casi dos años los jefes de los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas adoptaron la agenda global de desarrollo más ambiciosa de la historia y con ella se redefinió la forma en que se debe entender el desarrollo y orientar los esfuerzos colectivos para mejorar la calidad de vida de la humanidad.

“Para ser efectivos necesitamos homologar los ODS con los objetivos de la planificación nacional, y mejorar los mecanismos de coordinación entre la cooperación internacional y nuestros países”, puntualizó el ministro.

Manifestó que la erradicación de la pobreza y de la desigualdad, así como la mitigación y adaptación al cambio climático, son algunos de los grandes desafíos que el mundo enfrenta como comunidad global.

Honduras respalda las propuestas del Secretario General para la reforma del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas y “coincidimos con su visión enfocada más en las personas que en los procesos. Más en la ejecución que en la burocracia. La arquitectura actual del sistema no promueve la efectividad del apoyo a los Estados miembros. La reforma es necesaria y urgente. La cooperación debe ser coordinada, coherente y alineada con las estrategias nacionales”, prosiguió el ministro.

Agregó que el principio de universalidad de la Agenda 2030 reafirma que los desafíos para enfrentar la pobreza no son exclusivos para un grupo o categoría de países y que tanto las naciones en desarrollo como los desarrollados “debemos esforzarnos por alcanzar los 17 objetivos que son comunes a todos”.

El coordinador de Gobierno señaló que esto es particularmente importante para los países cuyas poblaciones tienen profundas privaciones, desigualdades y sufren los efectos del cambio climático, indistintamente de su clasificación por ingreso, “y me refiero especialmente a los países de renta media, para los cuales la asistencia oficial para el desarrollo y el acceso a recursos concesionales continúan siendo fundamentales”.

Hernández Alcerro enfatizó en que así como la Agenda 2030 es universal, integral y se propone no dejar a nadie atrás, así deben ser nuestros esfuerzos para alcanzar los ODS, pues la universalidad implica una responsabilidad compartida por parte de todos los actores y que los beneficios del desarrollo serán recibidos por la humanidad entera.

“No dejar a nadie atrás conlleva el compromiso de solidaridad con los que más necesitan, apoyándonos mutuamente, haciendo el mejor uso de nuestras capacidades y ventajas para asegurar el bienestar de todos y que nadie quede rezagado”, puntualizó el alto funcionario del Gobierno de Honduras.